Optimizamos el rendimiento de su capital a través de las diferentes opciones que presenta el Mercado de Valores. Nuestros especialistas aconsejan y diseñan la inversión de acuerdo a su perfil de riesgo y horizonte, y en función a los productos que existen en el mercado para renta fija y variable.

Renta Fija

Los títulos públicos son valores negociables emitidos por los distintos niveles del Estado (municipal, provincial, nacional) con el objetivo de obtener fondos para distintos fines. Estos instrumentos son emitidos bajo diferentes modalidades de amortización, plazos y monedas, permitiendo a los inversores posicionarse de acuerdo a sus expectativas y perfil de cartera.

Los títulos públicos son instrumentos de renta fija, ya que al mantenerlos hasta el vencimiento el inversor sabe exactamente cuánta ganancia va a percibir. Pueden devolver el dinero invertido en cuotas llamadas amortizaciones o en forma íntegra al vencimiento. Además, pagan una tasa de interés que puede ser fija o variable y es comúnmente llamada pago de renta.

Son Letras emitidas por el Tesoro de la República Argentina a diferentes plazos y a una tasa fija. Se emiten con descuento, funcionando como un bono cupón cero, es decir que amortizan la totalidad del capital al vencimiento y no hacen pagos de interés. Se pueden suscribir en pesos y dólares, pero al vencimiento se reciben dólares. Se accede por licitación.

Son Letras emitidas por el Banco Central de la República Argentina a diferentes plazos y a precio determinado. Se emiten con descuento, funcionando como un bono cupón cero, es decir que amortizan la totalidad del capital al vencimiento y no hacen pagos de interés. Se accede por licitación.

La caución es similar a un plazo fijo y la operatoria se ejecuta entre dos partes: un colocador de dinero y un tomador de dinero, que es la persona que recibe el crédito. El plazo de tiempo por la cual se realiza puede ser desde 7 días hasta 120 días. El tomador debe entregar títulos como margen de garantía que exigen los Mercados (a través de los aforos que fija periódicamente) para poder recibir el dinero. Cuando vence dicho plazo, el colocador percibe un interés más el monto inicial prestado, por lo tanto es el tomador quien paga los intereses pactados según la tasa de interés nominal anual del día de concertación de la operación.

Es un sistema de descuento de cheques en el mercado de capitales por el cual quien tiene cheques a cobrar en un futuro – por un plazo máximo de 360 días – puede adelantar su cobro vendiéndolos en la Bolsa, mientras que quien posee fondos líquidos puede comprar estos cheques a cambio de atractivas tasas de interés futuras. Los cheques de pago diferido cuentan con diferentes sistemas de negociación, según quien se responsabilice del pago:
– El Sistema Patrocinado, una empresa es autorizada por el mercado para que los cheques que emitió para financiar sus actividades se negocien en dicho mercado de capitales. Es importante destacar que al adquirir un cheque patrocinado se asume el riesgo correspondiente a la empresa libradora, con lo cual la tasa implica un riesgo mayor. Ante la eventualidad de incobrabilidad de un cheque, se procede según la Ley de Cheques.

– En el Sistema Avalado, las pequeñas y medianas empresas pueden negociar cheques propios o de terceros, a través de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) autorizada por la Bolsa que garantiza su pago. Por su parte, al estar garantizado su pago en caso de dificultad de cobro, los cheques avalados por una SGR se negocian a una tasa considerablemente menor a los patrocinados.

– Negociación directa, incorporando los segmentos:

o Garantizados mediante tenencias de commodities agrícolas (warrants)

o Garantizados a través de especies o títulos

o No garantizados

Los Pagarés son instrumentos de deuda emitidos por Pequeñas y Medianas Empresas y avalados por Sociedades de Garantías Recíprocas, de modo que el inversor encuentra respaldada de esta forma sus fondos. Los mismos pueden emitirse en moneda local o extranjera, con plazos que van desde los 6 meses hasta los 3 años. La rentabilidad del inversor se obtiene del descuento que se aplica al Pagaré respecto de su valor nominal, pagadero al vencimiento del instrumento.

Son títulos o contratos de deuda que las empresas emiten y venden a los inversores a cambio de la promesa de un interés y una devolución del capital, para conseguir financiamiento. Al igual que en los títulos de deuda pública, estos títulos representan una promesa de pago: es decir que el emisor se compromete a devolver el capital que los inversores le prestaron, y los intereses correspondientes, en un determinado plazo y según un cronograma determinado. El bono representa una promesa de pago, es decir que la empresa se compromete a devolver el capital que los inversores le prestaron, y los intereses correspondientes, en un determinado plazo y según un cronograma que se establece en el prospecto de emisión, que es la publicación que se distribuye entre los inversores para que puedan informarse sobre la empresa emisora, y las características del título que está vendiendo.

Los valores representativos de deuda fiduciaria son títulos emitidos por los fideicomisos financieros que se encuentran respaldados por los activos que integran el fideicomiso. Se trata de bonos que ofrecen un perfil de pagos al inversor a través de la cobranza de los créditos que fueron cedidos a este vehículo de titulización, permitiendo acceder a colocaciones rentables y seguras por la diversificación de la cartera subyacente.

Renta Variable

Es una parte del capital social de una empresa. Los accionistas, o sea las personas que poseen estos títulos, tienen derecho a recibir fondos en conceptos de dividendos cuando la compañía da ganancias, estos pueden ser pagados en efectivos o en acciones de la empresa.

Las acciones representan en general una inversión a largo plazo, esto significa que no existe una promesa de devolución de la inversión realizada ya que el inversor es socio, por lo tanto, si la empresa tiene un desempeño favorable su inversión crecerá.

Las Opciones son herramientas que ofrece el mercado bursátil pudiendo ser utilizadas con varios objetivos. Un inversor puede asegurar un precio de compra (opciones de compra) o de venta (opciones de venta) de una Acción o Título de Deuda pagando una prima, lo que permite cubrir las carteras de las fluctuaciones del mercado.

Permite también el armado de estrategias buscando beneficios originados por potenciales subas o bajas de los valores negociables subyacentes, constituyendo así un instrumento sumamente versátil y dinámico para ser incorporado en las carteras de inversiones.

En los mercados argentinos, además de negociar acciones de empresas del país, también se pueden operar acciones de empresas extranjeras que cotizan en otras partes del mundo, a través de un instrumento que se denomina Certificado de Depósito Argentino (CEDEAR). Estos instrumentos quizás no posean mucha liquidez como en su mercado de origen, pero es una opción para operar dentro del mercado.

El ADR (sigla en inglés de American Depositary Receipt) es un título físico que respalda el depósito en un banco estadounidense de acciones de compañías, cuyas sociedades fueron constituidas fuera de aquel país, de manera de poder negociar las acciones de la compañía como si fueran cualquiera otra de ese mercado.

Los Fondos Comunes de Inversión (FCI) son instrumentos financieros muy atractivos para aquellos inversores individuales que buscan tener liquidez y diversificar su cartera a un costo accesible. Se constituyen cuando un grupo de personas con objetivos parecidos de inversión aporta su dinero para que un profesional lo administre y lo invierta en una cartera diversificada de activos, con un monto mínimo de entrada.
La Sociedad Gerente diseña diversos Fondos considerando características como los tipos de activos en los que invierte (bonos, acciones, Lebacs u otros), la relación riesgo versus rentabilidad (acciones más o menos líquidas, futuros y opciones entre otros), el horizonte de inversión (un mes, un año u otro) y el plazo de liquidación del rescate (uno o tres días, que son los más habituales).
Cuando una persona invierte en un FCI, compra una cantidad determinada de cuotapartes, cuyo valor se puede encontrar en la web de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y de la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI). En base al valor de las cuotapartes adquiridas, se calculan las ganancias y pérdidas de cada inversor.
Conocidos los requerimientos del cliente y su perfil de inversionista, PSA le ofrece el Fondo que mejor se adapte a sus alternativas de inversión.

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